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Buesa incita a una «revuelta ciudadana»
contra los nacionalistas MAXI VEGA
Esas manifestaciones se produjeron ayer en el Pleno de las Juntas Generales de Alava, donde los partidos que suscribieron el Pacto de Estella rompieron la unidad de voto por la que se han caracterizado en sus actuaciones en materia de violencia. Debido a esa división, la Cámara foral aprobó dos mociones contra la violencia, una del Partido Socialista de Euskadi (PSE) contra las agresiones y amenazas a cargos públicos, y otra de Izquierda Unida (IU-EB) en la que se apoya el proceso de pacificación, el acercamiento de los presos y exige el cese inmediato de la violencia. Herri Batasuna (HB) no votó a favor de ninguna de ellas. Los socialistas sacaron adelante, con sus votos, los del Partido Popular (PP), Unidad Alavesa (UA), IU y Grupo Mixto, una moción en la que se da amparo a «todos los cargos públicos coaccionados, amenazados o que se vean amedrentados por el mantenimiento de sus legítimas ideas». También insta a las autoridades a «utilizar todos los medios a su alcance» para promover su seguridad. La segunda, promovida por el PP, pedía la autodisolución de ETA e instaba al Movimiento de Liberación Nacional Vasco (MLNV) a aceptar «el sistema democrático» y a denunciar «cualquier expresión de violencia», apoyaba, además, la reinserción individual de los presos.
Martes, 2 de marzo de 1999. El Mundo |