El profesor Txema Portillo se va de Euskadi por el acoso terrorista
La presión que ya venían ejerciendo los violentos, a través
de la llamada kale borroka, contra algunas personas y sectores sociales
se ha agravado desde la reanudación del terrorismo de ETA que, tras la ruptura
de la tregua, ha apuntado con especial inquina a la disidencia ideológica. Así
se refleja en los últimos atentados, entre ellos el del columnista José Luis
López de Lacalle, con quien Portillo, militante de Nueva Izquierda y colaborador
de varios medios de comunicación, compartía presencia en el Foro Ermua.
La marcha de Txema Portillo, que estudiará en Estados
Unidos con una beca sobre los procesos independentistas en Latinoamérica, se
suma al goteo de intelectuales, empresarios y artistas vascos que se han visto
obligados a poner tierra de por medio para garantizar su seguridad y liberarse
de la presión psicológica que supone vivir permanentemente escoltados y
sometidos a medidas de autoprotección. Los últimos en anunciar que abandonan su
país por el acoso de los radicales han sido el cantante Imanol Larzabal y el
también profesor de la UPV Mikel Azurmendi, militante de la primera ETA, en los
años 60.
Todas las fuerzas políticas condenaron ayer el exilio
forzado de Portillo. El portavoz del Gobierno Vasco, Josu Jon Imaz, calificó
este hecho de "intento de limpieza ideológica" y expresó su solidaridad con el
profesor amenazado.
El líder del PSOE, José Luis Rodríguez Zapatero, dijo estar "preocupado" por la constante salida del País Vasco de algunos de sus más brillantes intelectuales y se mostró comprensivo con la "tentación" de muchos ciudadanos por seguir ese camino que, a su juicio, es "incluso una obligación".
EL PAIS. 16/10/2000 |